Ismael: (sorprendido) ¿Alejandro Gómez? ¿Cómo es posible que esté involucrado en esto?

Alejandro: (arrepentido) Lo siento, Ismael. No supe qué hacer. Conrado me amenazó con dañar a mi familia si no cooperaba.

Ana: (preocupada) ¿Y si es cierto? ¿Qué vamos a hacer?

Ana: (valiente) No tenemos miedo de ti, Conrado. Haremos lo que sea necesario para hacer justicia.