La recepcionista, una mujer de ojos cansados que apenas levantó la mirada, buscó en una carpeta amarilla.
—Buenos días —dijo Marta, con la voz más firme que pudo—. Vengo por la cita con el doctor Ramírez. capitulo 3 la clinica del doctor ramirez exclusive
El consultorio era pequeño, apenas una mesa, dos sillas y un estante repleto de libros médicos y cuadernos anotados con una caligrafía dictada por prisas. En la pared, una radiografía clavada por una chincheta mostraba una silueta de costillas. Frente a la mesa, detrás de unas gafas de montura fina, el doctor Ramírez la observó con la mezcla de curiosidad y fatiga de quien ha visto demasiadas historias. La recepcionista, una mujer de ojos cansados que
Marta concibió una breve lista: el mareo al levantarse, el sueño fragmentado, la sensación de una mano invisible apretándole el pecho en noches de insomnio. Expuso los síntomas con cautela, como quien entrega una confesión que teme no sea creída. El consultorio era pequeño, apenas una mesa, dos
Aquí tienes un capítulo original titulado "Capítulo 3 — La clínica del doctor Ramírez (exclusivo)":